Árbol de jade
Nombre científico: Crassula ovata
Familia: Crassulaceae.
Origen: Mozambique y algunas de las provincias sudafricanas.
Estado de conservación: Sin riesgo.
Descripción: Planta perenne, con ramas gruesas y hojas carnosas de
que crecen en pares opuestos a lo largo del tallo.
Las hojas son de un característico color verde jade y algunas variedades pueden desarrollar un tinte rojizo en los bordes cuando se exponen a elevados niveles de insolación.
Producen flores blancas o rosadas desde fines del otoño hasta el invierno.
Consejos y usos: Se cultivan en el jardín o en macetas y con las rastreras se
pueden crear pequeños jardines en bandejas o cultivar en macetas.
Necesitan una ubicación a pleno sol o a semisombra teniendo en cuenta que no toleran temperaturas menores de 5ºC. Durante el invierno la temperatura
debería de estar entre los 5-15ºC.
El suelo ideal será un compuesto a base de 20% de tierra de jardín, 40% de mantillo y 40% de arena gruesa.
Regar normalmente en verano y muy ligeramente en invierno; la planta nos avisa de que necesita agua cuando se empiezan a arrugar las hojas.
Las especies arbustivas son las únicas que necesitan un abonado que será como el habitual en los cactus.
Pueden verse afectadas por ataques de cochinillas lanosas.





























