Rosa gallica
Familia: Rosaceae.
Origen: Europa central y meridional de Asia occidental desde Turquía al Cáucaso.
Estado de conservación: Sin riesgo
Descripción: Es un arbusto de hoja caduca que puede alcanzar hasta dos metros de altura.
Los tallos están provistos de aguijones.
Las hojas cuentan con tres a siete capas verde azuladas.
Las flores están reunidas en grupos de uno a cuatro. Son flores simples, donde la corola cuenta con cinco pétalos olorosos de color rosa.
Esta especie es fácil de cultivar en suelos muy drenados con exposición al sol o a media sombra.
Consejos y usos: Se emplean para formar setos y grupos arbustivos siendo muy apropiadas para sotobosque y para zonas secas del jardín. Son muy indicadas
para jardines costeros mediterráneos y atlánticos.
Con los escaramujos se preparan mermeladas, vinos y jarabes.
Puede vivir en exposiciones de pleno sol, de semisombra y de sombra y resiste bien las heladas (hasta -20 ºC) y el calor del verano mediterráneo.
No son exigentes con el tipo de suelo pudiendo vivir en suelos pobres si bien
prefieren que contengan algo de materia orgánica y drenen bien. A pesar de que resisten la sequía en verano los riegos serán medios esperando a que se seque la capa superficial de la tierra (3-4 cm).
En invierno reducir un poco los aportes de agua.
Abonar en otoño con estiércol o con compost y en primavera con un aporte de fertilizante mineral.
Se podan a finales de invierno tras el peligro de heladas para fortalecer la planta o, en caso de ejemplares jóvenes, darles un porte compacto.
Son plantas resistentes a las habituales plagas y enfermedades. Pueden aparecer agallas en sus hojas producidas por pequeñas avispas pero lo afectan a la salud
de la planta.
La propagación suele hacerse a partir de semillas sembradas en primavera previamente puestas en remojo durante al menos 24 horas.



















