Tijeretas
Las tijeretas, también conocidas como «percepciones» o «ciempiés de jardín», son artrópodos pertenecientes al orden Dermaptera.
Se caracterizan por sus largos cuerpos segmentados, sus grandes antenas y, como su nombre sugiere, por las pinzas o «tijeras» en el extremo de su abdomen, que utilizan para defenderse y para la reproducción.
Aunque su apariencia puede resultar intimidante, las tijeretas son generalmente inofensivas para los humanos y desempeñan un papel importante en los ecosistemas naturales como descomponedores y como parte de la cadena alimentaria.
Las tijeretas se encuentran comúnmente en una variedad de hábitats, desde bosques y praderas hasta jardines y áreas urbanas.
Prefieren ambientes húmedos y se pueden encontrar debajo de piedras, troncos caídos, hojarasca y otros materiales orgánicos en descomposición.
Como descomponedores, las tijeretas se alimentan de materia vegetal y animal en descomposición, ayudando a descomponer la materia orgánica y a devolver nutrientes al suelo.
Aunque las tijeretas son principalmente vegetarianas, también pueden ser depredadoras ocasionalmente, alimentándose de pequeños insectos, caracoles, babosas y otros invertebrados. Sus pinzas abdominales, que parecen ser intimidantes, son en realidad herramientas multifuncionales que utilizan para manipular el medio ambiente, buscar alimento y comunicarse con otros individuos.
Estas pinzas también desempeñan un papel en el apareamiento, donde los machos pueden usarlas para agarrar a las hembras durante el cortejo.
Las tijeretas pasan por una metamorfosis gradual, donde los juveniles (llamados ninfas) se parecen mucho a los adultos pero son más pequeños y carecen de alas. A medida que crecen, mudan su exoesqueleto varias veces hasta alcanzar la madurez sexual. Aunque son criaturas nocturnas y generalmente evitan la luz del día, las tijeretas pueden ser vistas ocasionalmente durante el día buscando alimento o refugio.
En resumen, las tijeretas son artrópodos comunes y beneficiosos que desempeñan un papel importante en la descomposición de la materia orgánica y en la regulación de las poblaciones de otros invertebrados.
Aunque a veces pueden ser consideradas plagas en entornos urbanos debido a su preferencia por ambientes húmedos, su presencia es generalmente indicativa de un ecosistema saludable y equilibrado.












